viernes, 20 de febrero de 2015

LOS INTERNACIONALES DEL RUGBY CLUB TOULONNAIS, SEGUNDA PARTE

En los años 50 el rugby francés estaba dominado por el equipo de Lourdes que, desde que ganó a Toulon en el 48 hasta el 1960, se llevó seis títulos de Liga a casa. Durante la década siguiente, los 60, su hegemonía se diluyó y el protagonismo se repartió entre varios clubs. Para Toulon no fue una buena etapa hasta el 1968, en el que volvió a alcanzar la final y el destino le volvió a cruzar contra Lourdes. Lo que sucedió aquella vez excede todo lo imaginable. 


En la primera entrega de este repaso por la historia del RCT a través de sus jugadores internacionales, nos habíamos quedado en la segunda final de Liga disputada por el club, en 1948, en la que perdieron por 11-3 contra Lourdes.
Los años 50 no fueron especialmente provechosos para el club, que se vio reiteradamente apeado de la competición en octavos de final un año tras otro. Sin embargo, si salieron algunos buenos jugadores, como el segunda línea Philibert Capitani, que se fue con la selección a una gira por Argentina en el 54; el ala izquierdo Roger Lacaussade, que también pasó fugazmente por la selección; o el gran Pierre Danos, un medio melé formado en Toulouse, que estuvo cinco años en Toulon, del 50 al 55, antes de marchar al Beziers a ganar un título de Liga y alcanzar la final en otras tres ocasiones.

Danos juega rugby selección Francia Torneo VI Naciones
Danos abre un balón para Spagnolo jugando para Beziers en 1960.
Jugó con la selección 18 partidos y ganó dos veces Torneo de las V Naciones, en 1959 y 1960. La huella dejada por Danos en Toulon trascendió los méritos deportivos ya que era conocido como "Dominguín", por su parecido con el torero español y además, a él se le atribuye la conocida expresión según la cual "en el rugby, para que unos puedan tocar el piano, otros tienen que transportarlo"... que cada cual lo entienda como quiera, según la posición en la que juegue...
También habría que mencionar el breve paso por Toulon de una de las estrellas de la época: el ala derecho Henri Rancoule, quien abandonó Languedoc siguiendo a sus padres a Lourdes y allí vivió la época dorada del club de esta ciudad: finalista de la Liga en el 55, y campeón en el 56, el 57 y el 58. En 1959 firmó por Toulon y, después de un par de años sin ganar nada, hizo las maletas en dirección a Tarbes. Con la selección jugó 27 partidos ganando el Torneo de las V Naciones en los años 1955, 59, 60, 61 y 62. Henri, además de ser un fenómeno en el campo, transmitió su pasión y sabiduría a sus hijos Jean Michel y Philippe, que también fueron extraordinarios jugadores, especialmente Jean Michel, campeón de Liga con Toulouse en 1985, 86 y 89.
A finales de la década de los 50, llegaron al club dos jugadores que marcaron los años siguientes: Jean Carrere y André Herrero.
Carrere era un duro flanker (tercera ala o tercera apoyo, se decía antes) que jugó desde el 57 al 64 en Toulon y fue 9 veces internacional, habiendo ganado un Torneo del V Naciones. Cuando abandonó el terreno se pasó a los banquillos sentándose en algunos tan ilustres como el del propio Toulon, Perpignan, Narbonne o Montpellier. Es más, cuando se cansó de entrenar inició una carrera política que le llevó a la alcaldía de Argelès-Sur-Mer del 1983 al 2001 y a la Consejería de Languedoc-Roussillon, hasta el 2004, una trayectoria tan completa que le hace merecedor de un Torneo de escuelas de rugby con su nombre.
André Herrero "El Grande" es una institución de la ciudad de Toulon y del rugby francés. Cogió su primer balón ovalado con el RC Corse, de la ciudad de Toulon, antes de pasar, en 1958 al RCT, en el que cubriría toda la década de los sesenta para marchar -junto a otros diez jugadores- a Niza en el 71, en donde asumió tareas de jugador-entrenador.


Andre Herrero abandona el campo lesionado. FOTOS de Le Foro des Biterrois


Volvió a Toulon en el 78 para jugar y luego entrenar, hasta el 81. Jugaba como segunda línea aunque también podía hacerlo en la tercera, de 8 o de flanker.
Hasta el 67, el RCT chocaba una y otra vez contra los octavos de final como un muro infranqueable, ya fuera su rival Perpignan, Grenoble, La Rochelle, Dax, Béziers, Brive... Y llegó la primavera del 68, y lo que ocurrió uno ya no sabe cómo interpretarlo...




1968: La revolución se cruza en el destino de Toulon


El RCT pasa por fin de octavos de final, en cuartos tumban al Grenoble por 18-3, en semis les toca con Narbonne, a quien también consiguen derrotar por 14-9, y alcanzan, por tercera vez en toda su historia, la final del Campeonato francés de Primera División.



Hasta entonces han ganado una sola final, en el 1931 y han perdido la otra en el 48, veinte años antes, contra Lourdes que, casualmente, será de nuevo su rival en esta ocasión. Y al igual que en el 48, se juega en Toulouse. La euforia se desata en la ciudad, pero los malos presagios nublan el horizonte desde el primer momento.
La final estaba programada para el 26 de mayo, pero los acontecimientos de ese mes en el 68 en Francia obligan a retrasarla tres semanas hasta el 16 de junio. Mal empezamos, pero ni los jugadores, ni los aficionados del "rojo y negro" son de achantarse fácilmente, así que unos y otros preparan con empeño e ilusión la tan ansiada final.
Por fin llega la fecha y Toulouse es una fiesta para acoger el partido, pero las nubes siguen amenazando y llueve durante toda la mañana. Empieza el encuentro y la primera parte es para Lourdes que se va al descanso con un 6-0 a su favor. Sin embargo, El RCT ha esperado mucho para llegar hasta aquí y van a vender cara la derrota, así André Herrero y sus compañeros se revelan contra el destino y hacen una extraordinaria segunda parte en la que logran remontar el marcador hasta el 6-6 con el que se llega al pitido final. La prórroga se juega a cara de perro, con los jugadores ya fundidos, pero la igualdad se mantiene, en este caso empatados a 9.
Y la tormenta se convierte en el diluvio universal para asolar la ciudad de Toulon cuando la Federación Francesa toma la terrible decisión. El Reglamento preveía para estos casos que la final se volviera a jugar (algo parecido a lo que le sucedió al Atlético con el Bayern en el 74), pero el retraso en la final por los sucesos del mayo francés, y una gira de la selección que debe viajar a Nueva Zelanda, dejan el calendario sin fechas, de modo que la Federación decide darle el título de Campeón a Lourdes basándose en el dato de que este equipo ha metido dos ensayos en la final, mientras que Toulon no había obtenido ninguno... ¿puede ser una derrota más cruel con un equipo?
El Escudo de Brennus -trofeo que se entrega al Campeón- se niega una vez más a venir a Toulon, mientras la ciudad sufre con orgullo y dignidad su infortunio. No tardarían mucho en volver a intentarlo.
Toulon ha ganado, a lo largo de sus 106 años de vida, cuatro títulos de liga, lo cual no es mucho decir; pero, como podemos ver, también ha disfrutado a lo largo de su historia de un buen puñado de jugadores muy carismáticos dentro del rugby francés, caso de Eric Champ, Jerome Gallion, André Herrero o Pierre Mignoni. Por otro lado, también ha dejado escapar algunas súper estrellas, como Christian Califano o Christophe Dominci. Todos, unos y otros, forman parte de la historia de este club, todos tienen una historia, algunas de ellas fascinantes, viejas historias de rugby que seguiremos contando en el próximo capítulo.


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