miércoles, 26 de noviembre de 2014

INTERNACIONALES DE TOULON, VIEJAS HISTORIAS DEL CAMPEÓN DE EUROPA DE RUGBY

Este fin de semana Xavier Chiocci realizó uno de los sueños de cualquier deportista: alinearse como titular con la selección nacional. Chiocci ya había salido desde el banquillo en los dos encuentros anteriores de noviembre, pero el sábado, en París, él era el número 1. "Keké" es el último jugador en vestirse de "bleu" llegando desde Toulon, un club centenario que ha aportado grandes estrellas a su equipo nacional. 

Toulon y la selección: del "Rouge et Noir" al "Bleu"


Junto a Chiocci han participado en los partidos de otoño siete compañeros de Toulon: los delanteros Menini, Guirado, Taofifenua y Bruni; el medio melée titular, Sebastian Tillous-Borde y los tres cuartos Mermoz y Bastareaud.



Se ve el escudo del RCT y las fechas de las cuatro ligas ganadas
Toulon había ganado a Biarritz en un partido del Top 14
Chiocci atiende a los espectadores tras un encuentro el pasado febrero.
Esos son los últimos, los primeros llegaron allá por los años 20 del siglo pasado, con una guerra recién terminada y otra a la que no le quedaba mucho para empezar. El Rugby Club Toulonnais (RCT) había sido fundado en 1908 en esta localidad del Mediterráneo, entre Niza y Marsella, un lugar de marineros y militares en donde nació Felix Mayol, un cantante de variedades tremendamente famoso en la época, al que le gustaba el rugby y que fue determinante para la construcción del estadio -que lleva su nombre y que fue inaugurado en 1920- y la confección del escudo, en el que destacan trece lirios, que es la flor que acostumbraba a llevar Mayol en la solapa.
El primer jugador que militó en Toulon y que fue a la selección nacional fue el apertura Joseph Pascot, apodado "Jep", aunque lo cierto es que se había formado como jugador en USA Perpignan, adonde volvería después de una única temporada en el RCT, la de 1922-23. Fue a la selección en seis ocasiones entre 1922 y 1927, cuando ya militaba en el RC Narbonne. "Jep" Pascot era coronel del Ejército de Tierra y fue Director de Deportes del 40 al 42 y Ministro de lo mismo con el Gobierno de Laval, del 42 al 44. Tras la Liberación lo pasó bastante mal y fue condenado a cinco años de destierro y la privación de los derechos civiles aunque, finalmente, pudo demostrar que había estado del lado de la resistencia y le fue anulada la pena.
Después de "Jep" que, insisto, en realidad era un jugador de la cantera de la USAP y que tenía la carta de internacional número 149 (todos los seleccionados franceses están numerados por orden de llegada) el siguiente, con el número 161, no tardó mucho en aparecer. El 24 de febrero de 1923 debutaba en el V Naciones, contra el País de Gales, en Swansea, un segunda apodado por lo propios galeses "Le Marin Géant", cuyo nombre real era Jean Castets. Después de aquel primer partido Castets fue convocado un par de meses después en otras dos ocasiones, en la misma competición, contra Inglaterra y contra Irlanda, ambos partidos disputados en Colombes.
Avanzando un poquito más en el tiempo llegamos hasta uno de los personajes más importantes del club en esta primera mitad del siglo: Jules Hauc, llamado "Julot", del que cuenta la leyenda que se puso ciego de comer ajo antes de jugar contra Inglaterra, en Twickenham, en 1928. El dato podría no entenderse sino fuera porque jugaba de pilier izquierdo, así que cada vez que entraba en la melée, la primera línea inglesa debía de acordarse de su padre. Después de aquel debut frente a Inglaterra, acudió otras cuatro veces a la selección. Hauc jugó en Toulon desde 1925 al 39, y desde el 39 al 45 fue entrenador del equipo.
Por aquellos años, en la temporada 1928-29, el RCT logró meterse por primera vez en las semifinales del Campeonato francés, para caer derrotados ante Quillan (en donde jugaba un tal Baillette) por 13-0. Esta semifinal ya fue un primer paso de lo que vendría poco tiempo después.

1931, primer Campeonato de Francia para el Rugby Club Toulonnais


El Rugby Club Toulonnais ganó su primer título de Liga en la temporada 1930-31. La escuadra roja y negra se impuso a Narbonne en las semifinales y acudió, por primera vez, a la final, en el Parc Lescure de Burdeos, contra el Lyon Olímpico Universitario. El resultado final fue de 6 a 3 (dos ensayos a uno) y la locura se desató en una ciudad que ya en aquel momento estaba completamente volcada con su escuadra de rugby. Más de 30.000 personas se acercaron a acompañar al equipo desde la estación hasta el "Café de la Paz y del Deporte" sede del club donde la celebración se prolongó durante toda la noche.
En aquel grupo ya había un buen número de jugadores internacionales, aparte de Hauc y entre los que destacaba Marcel Baillette, un extraordinario primer centro formado en la cantera de Perpignan, que pasó tres temporadas en Quillan y que terminó asentándose en Toulon en 1930, para permanecer hasta el 45. Baillette era un jugador elegante y técnico que disputó a lo largo de su carrera 17 partidos internacionales, ocho finales importantes y que logró la hazaña de ganar tres campeonatos de Liga con tres equipos distintos (Perpignan, Quillan y Toulon).
Junto a él también estaba otro mito del club, el ala derecho Eugene Chaud, que jugó en Toulon desde 1925 al 46 y que se despidió del rugby, ya con 40 años, marcando en una semifinal de liga, frente a Toulouse, un formidable drop que, lamentablemente, no sirvió para darle paso a su equipo a la final, pero que sigue siendo recordado por la afición roja y negra y retransmitido de padres a hijos como si todos ellos lo hubieran vivido. Chaud era un extraordinario atleta y, además de jugar tres partidos con la selección de rugby XV (los tres, curiosamente, contra Alemania) también fue internacional de rugby XIII, y un velocista notable, récord de 100 de la Provenza y finalista del Campeonato Nacional de 4X100.
Otros jugadores internacionales de aquel histórico equipo fueron René Namur, talonador fichado a Toulouse, el apertura Léopold Servole o Paul Barrere, un oficial de marina que jugaba de número 4 y que compitiendo con la selección, contra Alemania, coincidió en la segunda línea con un representante de vinos y licores llamado André Clady, jugador de Lezignan que cuatro temporadas después ficharía por el RCT, cuando Barrere ya se había ido a Hyères, de donde pasó después a Aviron Bayonnais y Lourdes.

Segunda final de la Liga Francesa, 1948


La década de los 40 estuvo inevitablemente marcada por la II Guerra Mundial. De aquellos años es una de las familias más conocidas de Toulon, los Bonnus, que según figura en las crónicas era "la tribu Bonnus, cinco buenos hermanos, cinco buenos jugadores de rugby y cinco buenos clientes en los bares". Dos de ellos llegaron a ser internacionales con Francia: Michelle, que jugaba de zaguero y que fue capitán del equipo durante seis años y Firmin, nueve años más joven. Michelle fue convocado con la selección en cinco ocasiones y murió prematuramente de un infarto en 1958, con 43 años, lo que sumió a toda la ciudad en una profunda tristeza y mereció que pusieran su nombre a una de las gradas del estadio Mayol, como homenaje a toda la familia. Firmin, llamado familiarmente "Min", también era otro buen personaje. Fue campeón de la Provenza de fútbol en 1937 y luego decidió hacer algo más serio y se pasó al rugby, en donde jugó cuatro partidos con los bleus. Según cuentan, Firmin llegó a jugar en Toulon "en todas las posiciones, excepto de talonador y medio melée", a pesar de que su puesto natural era el de segunda línea (media más de 1,80 y pesaba casi 100 kilos, lo que no estaba nada mal para la época).
Pasada la guerra, y después del famoso drop de Chaud en el 46, por fin el RCT alcanzó su segunda final de Liga. Primero se deshicieron de Biarritz en los octavos de final (13-7), para enfrentarse a Bayonne en cuartos. A veinte segundos para el final el partido estaba perdido pero, milagrosamente, apareció el tercera línea Jaffrain para conseguir el ensayo que les adelantaba en el marcador  (7-5) y sentenciaba la eliminatoria. En semifinales se encontraron con el CS Vienne al que derrotaron por 11-6.
La final de Toulouse contra el Lourdes volvió a ser una fiesta: más de 5.000 aficionados se desplazaron desde Toulon bien disfrazados para la ocasión y surtidos de sirenas, y batieron todos los récords de lo que una afición podría hacer por su equipo hasta ese momento. Hay quien dice que en aquel partido se inventó el folklore, la parafernalia, de los grandes aficionados al rugby -lo que hoy es tan habitual- y que los de Toulon son los precursores de esta forma de entender el cariño a un club. También de aquella época es el famoso "Pilou-pilou" un terrible grito de guerra que todo el mundo conoce en Toulon, una especie de Haka en la que el portavoz es un espectador con un megáfono que va marcando la canción, y al que, en lugar de seguir 14 all blacks, le acompañan más de 15.000 aficionados que llenan la grada del estadio Mayol. Lo inventó un jugador llamado Marcel Brodero y lo reescribió más tarde Jean Louis Gruarin, integrante del equipo campeón de Francia en el 92 e hijo de Arnaldo, histórico pilier de los años 60. De ambos hablaremos más adelante.


Aparte de Firmin, otros internacionales que estuvieron en aquella final fueron Pierre Jeanjean, un médico militar que jugaba de centro; y Leon Bordenave, un apertura que cuando no jugaba al rugby era inspector de policía en Toulon y que, por cierto, había perdido una final militando en el Lourdes tres años antes, a ver si iba a ser él el gafe...

Toulon ha ganado, aparte de la del 31, otras tres ligas, en 1987, en el 92 y en 2014 y se ha proclamado campeón de Europa en las dos últimas ediciones. Por sus filas han pasado un buen puñado de jugadores internacionales: Eric Champ, Jerome Gallion, Pierre Mignoni, Andre Herrero, etc.  Lo veremos en unas semanas. También veremos un vídeo de la escuela de rugby de Toulon, en donde se forman chicos como Xavier.



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